Nos estamos acercando a las fiestas natalicias, y pensé un largo rato en que receta podía llegar a compartir con ustedes para aportar un poco de la Toscana a la mesa de vuestras familias, en vísperas de Nochebuena.
Muchos son los platos que se relacionan con dicha fecha, sin embargo, hay uno que particularmente siempre fue de mi agrado: los “cantuccini” (también llamados “cantucci”).
Para aquellos que aun no conocen de dicho plato, se trataría de un dulce, o simplemente una galletita (biscotti) que suele acompañarse con “vin santo” (un vino dulce toscano); muchos aseguran que sus origines nos remiten a la ciudad de Prato (localidad considerada el centro textil más importante de Europa, perteneciente a la provincia toscana de homónimo nombre). Otros, confían en que se trata de un manjar proveniente de Siena (la afamada ciudad del Palio).
Para aquellos que sostienen que los cantuccini son un plato típico “pratense”, entienden que la primera receta que se encontró de este exquisito postre, data del siglo XVIII, y se trataría de un manuscrito de Amadio Baldanzi, un erudito de la Prato de esa época.
Cuenta la historia que la receta llegó a la actualidad a través de Antonio Matteri, un pastelero que en el siglo XIX vuelve a dar vida a los cantuccini. Ver articulo completo »